Proteja su piscina en invierno dotándola de un cobertor y evite los perjudiciales efectos de  las heladas. Recupere  el agua para la siguiente temporada sin tener que tirarla,  también es la solución perfecta  para que los más pequeños estén protegidos de accidentales caídas. Garantice su seguridad.

 

Con el cobertor de verano conseguirá independientemente de protección ante suciedades, polvo, hojas, insectos etc. subir la temperatura del agua entre 3 y 6 grados y evitar la evaporación del agua y los productos de tratamiento. Imprescindible en piscinas climatizadas. Ideal para los más frioleros.